miércoles, 8 de enero de 2014

Los muertos de la pobreza

Hace unos días falleció una familia completa en Bogotá, compuesta por una pareja joven y sus dos niñas de 3 y 5 años, todos producto del escape de gases de una estufa, la misma que compartía espacio con el baño y las dos camas en una habitación de un inquilinato.


Es triste que pase y no solo eso sino su efecto consecuente de una nación donde familias como estas se ven avocadas a vivir en espacios reducidos y remedos de vivienda.

Acá en Bogotá y muy seguramente en muchos lugares del mundo, las ciudades se dividen en dos grandes bloques, uno donde hay casa tipo mansión donde a duras penas lo habitan 3 personas, un adulto mayor y la servidumbre, mientras que otro aun mas grande es un bloque de casitas que se extienden hacia el cielo arrinconadas unas contra otras, con tejados laminados aferrados por ladrillos, callecitas polvorientas y mínimo 3 familias completas de mas de 8 integrantes que comparten espacios en una casa.

Definitivamente esto no se arregla con un anuncio televisivo de un millón de casas como lo hacen muchos presidentes, sino con un derecho evidente al techo, que todo colombiano para el caso de mi país, llegue al mundo, siendo dueño de un hogar, y que su adquisición sea accesible y no exacerbado por los intereses bancarios, descentralizando la población, los recursos y que las viviendas, bajo un plan de desarrollo con viviendas dignas y no cajitas de fósforos, con servicios esenciales, vias de acceso y por supuesto transporte publico moderno y efectivo.

Se que es mucho pedir ya que nos vendieron la idea que somos una nación pobre, pero lo que vemos día a día en los noticieros nos demuestran lo contrario, cuando roban que da miedo nuestros padres de la patria.

viernes, 27 de diciembre de 2013

El salario minimo y sus implicaciones

No se mucho de economía, ni de finanzas, ni de leyes, ni de puntos de equilibrio, pero es evidente que un 4 y pico por ciento de aumento para este año 2014 del salario mínimo en Colombia evidencia 3 cosas:



  1. La miopía del gobierno que se deja meter la mano en la boca por parte de los empresarios, que siguen ganando cada vez mas y el asalariado que solo cuenta con su cuerpo débil y envejecido como único motor para sostenerse en el completo abandono, ya que un salario mínimo con hijos, colegios, servicios, arriendo y mas no alcanza para nada.
  2. El desequilibrio entre unos que ganan 10 veces y otros nada: En Colombia podemos ufanarnos que le pagamos mas del promedio a nuestros alcaldes, ministros, congresistas y demás prole que invade como un zancudero las instalaciones del estado, pero aun mas increíble que sus pensiones y prebendas les cubren alimentación, vestuario y techo, mientras otros a duras penas se cubren con un cartón o viven un una pieza con sus abuelos, nietos e hijos.
  3. Un futuro negro muy negro, ¿díganme quien se seguirá regalando por un mínimo cuando incluso vendiendo dulces, empanadas y perros ganan más? ¿quién en sus cabales lo hará? muy pocos, claro esta que esta gente que vive en la informalidad son un pasivo que pronto tendremos que pagar, y no incluyo a los gobernantes sino a todos nosotros que estamos en la formalidad con nuestros impuestos, deberemos pagar la horda de ancianos, enfermos y personas en invalidez que no tendrán seguro social, casa, ni pensión.
En síntesis hoy pensamos en las arcas de los mas ricos y con leyes que benefician a los leguleyos, pero el grueso de la población seguirá sobreviviendo, por que para el Estado solo existimos para votar, para pagar impuestos y poner por su supuesto el pellejo en defensa de una bandera y un escudo que no representa hoy en día a nadie en Colombia.