martes, 30 de octubre de 2012

El Coronel no tiene quien le escriba.


El arte de la guerra estipula que la guerra en sí misma es una consecuencia, y como una serpiente que se muerde la cola se contiene y se genera; en este caso la guerra en Colombia o una de las 4 guerras que nos consume, esta con una gran posibilidad de desaparecer como la conocemos, esto nos debe alegrar y debemos poner todo nuestro ánimo en que sea así, aunque muchos patriarcas y representantes de los gamonales asesinos del país no lo deseen, porque con ella se alimenta su riqueza y ganados en grandes planicies del país.

¿Por qué la paz entre las farc y el gobierno no le sirve a muchos gamonales?
Es simple y sencilla la respuesta: La guerra es la mejor excusa para seguir manteniendo ejércitos privados, también para disimular la apropiación violenta de tierras, el mantenimiento de un estatus quo que viene desde la mala repartición de tierras y riquezas pero sobre todo ayuda a disimular el lavado de activos que actualmente muchas familias y grupos económicos mantienen, ya que si no fuera por el conflicto armado pasarían a ser el objetivo número uno de las instituciones del estado.

¿Por qué la paz entre las farc y el estado es una oportunidad de mejorar?
Sabemos que las farc no son unas mansas palomas, pero también debemos ser francos que su presencia dentro del conflicto es una piedra que impide que el país si es que existe como tal emerja, estamos cansados de su accionar y de su presencia bélica, y por ello llegar a acuerdos con ellos, es triste pensar que haya corrido tanta sangre y muertos para que ahora se sienten a la mesa y es difícil ver la posición de la guerrilla, pero debemos ser conscientes que para pelear se necesitan dos y mientras la oposición exista esta guerra seguirá devorando nuestros futuros y sonrisas de nuestros hijos.

¿Por qué es imposible ganar la guerra?
La guerra no se gana por que desde el principio está pérdida tanto para las guerrillas como para el estado y sobre todo para la población civil, es un conflicto donde el único beneficiado es la corrupción, el narcotráfico y quienes están en el negocio de las influencias y las armas. Podemos desgastarnos en 40 años más de guerra y nuevas formas de combate tal vez más urbanas, pero ello solo seguirá trayendo desgracia y muerte a nuestro pueblo.

La solución: el dialogo.
Así como la guerrilla es tan culpable de tanta muerte y desolación, el abandono del estado es culpable de la presencia y accionar de este, que en los últimos años pensó que con mayor presencia militar garantizaba la paz, y se demostró que lo único que garantizaba era el desgaste económico del estado y de la población civil en una seguridad sin escuelas, oportunidades laborales, hospitales ni carreteras, un campo abandonado de las verdaderas oportunidades y a la deriva del tráfico de estupefacientes o de la pobreza.

Colombia: proyecto país
En Colombia vivimos gente que soñamos con un país mejor y ello implica sacrificios, pero estos deben ser definitivos, es decir los colombianos y colombianas no podemos seguir poniendo muertos y sangre en un conflicto que tiene altas probabilidades de solucionarse con diálogos, también exigimos del estado que nos represente y busque la disolución del conflicto sin que se pase por encima de las víctimas manteniendo la democracia.

Es imperioso rodear a las instituciones y acompañarlas, exigirles soluciones al respecto, es necesario que como colombianos dejemos la máscara de mansos corderos en el matadero y también seamos conscientes de nuestro protagonismo en estos procesos y en las fuentes de la guerra, porque con callar solo logramos que se mantenga, con ser corruptos y sin ética en nuestro diario vivir seguiremos alimentando estas formas violentas de vivir en la violencia, con guardarnos nuestros pensamientos y necesidades dejamos que los demás escriban nuestra historia.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Nadie dijo que fuera fácil


Las mentiras

Empezaron los acercamientos y hay que recibirlos con beneplácito porque son el comienzo de un cambio: de escucharnos, de mirar con franqueza la realidad de un conflicto, que nos lleva matando por décadas, sin embargo es bueno que tanto gobierno como guerrilla se sienten con sinceridad, sobre todo para el caso de la participación del narcotráfico y ese terrible sistema financista del secuestro, creo que a las FARC no le queda bien el papel de mártires, es mejor que asuman con responsabilidad sus actos y sean conscientes que este proceso requiere de mirar con transparencia y verdad para que se construya sobre la confianza.

¿Quién nos representa?

De parte del gobierno se escogieron los voceros, pero acá me asalta una gran duda y es que el conflicto no es solo con el gobierno y por más que este nos represente es vital que todos los implicados (el pueblo) estén presentes. Es decir representantes de los secuestrados, de las negritudes, de los indígenas asediados, de los sindicatos, de todos los colombianos, porque somos nosotros los que ponemos los muertos, somos los colombianos de a pie quienes debemos sentarnos a iniciar con transparencia unas negociaciones, para que sobretodo se deje claro en primera gran medida las responsabilidades de los grupos armados en matanzas, secuestros y atentados, después su perdón y verdadero interés por hacer cambios en nuestro sistema político, económico y social que impida que este tipo de guerras renazcan.

Las verdaderas amenazas

Es triste pero debemos ser sinceros, el proceso debe tener lo anterior, pero sobretodo no debe ser un circo o show mediático para una reelección o para limpiar la ensangrentada imagen de una guerrilla desfigurada, aquí debe imperar la confianza y los diálogos, de cara al país. Lamento que no haya un cese al fuego, pero por experiencias pasadas aprendimos que dichos avances lamentablemente terminan en desmanes, ahora el tiempo corre y de seguro tomara un tiempo extenso, esperemos que con un puerto seguro a la paz.

En síntesis la verdadera amenaza es que no se cree en la guerrilla y por los últimos avances noticiosos pareciera que hubiera de nuevo intereses ocultos, esperemos que dichos temores solo sean eso porque en ultimas si el dialogo termina sin resultados todos perdemos, porque ya somos conscientes que por el medio bélico la guerra no será una salida y mas con la indiferencia y la desigualdad social que impera en nuestra nación.